A ver si se entiende

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Se me ocurrió una analogía para explicar lo que está pasando.

Imaginate que tenés apendicitis y sí o sí te tenés que operar. Pero vas al médico y, en vez de mandarte al quirófano de urgencia, el tipo te da un fármaco para taparte los síntomas. Vos te empezás a sentir bárbaro, pero la realidad es que tenés el apéndice a punto de reventar. Para colmo, el remedio tiene efectos secundarios horribles y empeora el cuadro general. ¿Por qué lo hace? Porque se llena de plata recetándote esa droga. Obvio que no es ético y que está violando el juramento hipocrático, pero es un escenario posible: un médico al que no le importa tu salud.

Bueno, esto es exactamente lo mismo que le está pasando al planeta. Es útil pensarlo como un sistema vivo, tal cual como nosotros, porque en verdad lo es.

La necesidad urgente de operarse el apéndice es el equivalente a dejar de usar combustibles fósiles de una vez por todas. No operarse es una idiotez que te lleva a un solo resultado inevitable. Ahora bien, es lógico que después de una cirugía no salís corriendo al otro día: quedás débil, necesitás reposo, una buena dieta y un tratamiento para recuperarte. Con el planeta pasa lo mismo. Solamente con dejar los combustibles fósiles no alcanza para solucionar la situación de golpe, porque el ciclo natural del agua y la evaporación ya están colapsados. Algún tipo de intervención va a hacer falta para regenerarlo.

Pero una cosa es un tratamiento de recuperación y otra muy distinta es lo que están haciendo ahora. En lugar de ir a la causa, implementaron una red de geoingeniería que viene a ser esa droga del médico para taponar los síntomas. Y no hablo de una ayuda real para el ecosistema, sino de rociar metales pesados, irradiarnos y empeorar todo. Esta red está envenenando todo con nanopartículas, secando nuestros recursos hídricos con torres de enfriamiento y alterando la resonancia Schumann con los radares. Al final, la supuesta solución termina siendo peor que la enfermedad.

¿Y por qué lo hacen? Por la misma razón que el médico corrupto: guita. Cortar con la anestesia implicaría reconocer el problema de raíz: aceptar que los combustibles fósiles y este modelo extractivista son destructivos y que así no hay futuro posible.

A lo que voy con todo esto es a que no hay que confiar ciegamente en un médico, de la misma forma que no hay que confiar ciegamente en la "élite" que promete solucionar el calentamiento global. La persona promedio vive esperando que el de arriba le resuelva la vida, en vez de tomar responsabilidad por su propio cuerpo y por el planeta. No estoy diciendo que los médicos o los geoingenieros no sepan nada; el tema es que, por el sistema en el que vivimos, tienen incentivos económicos. Y la realidad es que, muchas veces, el incentivo económico le gana a la moral.

El médico no te está cuidando aunque te saque el dolor momentáneamente; cuidarte sería decirte: "Loco, dejate de joder y operate ya". Con los que manejan la geoingeniería pasa lo mismo: no nos hacen ningún favor manipulando el clima o haciendo llover artificialmente. Al contrario, nos mantienen dormidos mientras nos siguen explotando. Ni a ese médico ni a esa élite les importa si el paciente o el planeta sobreviven, porque su motivación es puramente económica.

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